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Es uno de los momentos más temidos cuando vamos a ponernos a cocinar: hay que cortar la cebolla, y sabemos que nos hará llorar. Pero, ¿por qué cuando cortamos el ajo o el puerro ésto no sucede? ¿Por qué lloramos cuando cortamos la cebolla? No, no es por la emoción que nos produce estar a punto de comernos un alimento tan saludable, sino por su composición química.
Precisamente esta explicación viene dada por la característica principal de la familia vegetal Allium a la que pertenece la cebolla, que absorben el azufre del suelo en el que crecen y lo dispersan en su composición. Al cortar la cebolla rompemos sus células, ocasionando la descomposición de estas partículas de azufre que emanan gas de azufre natural. Este gas, al entrar en contacto con la humedad de nuestros ojos, genera pequeñas cantidades de ácido sulfúrico, un ácido muy corrosivo que en cantidades mayores es muy peligroso. Al entrar éste en contacto con las terminaciones nerviosas de nuestros ojos, el cerebro reacciona ante esta irritación mandando a los conductos lacrimales que generen más agua para eliminar las partículas dañinas.

Trucos para evitar las lágrimas

Afortunadamente existen algunos trucos efectivos para evitar que este gas llegue a nuestros ojos:

  1. Cortar la cebolla bajo agua fría. De este modo, los gases que se desprenden al cortarla, entran en contacto con el agua y no llegan a nuestros ojos.
  2. Congelar la cebolla durante unos 10 minutos antes de cortarla. Así lo que conseguimos es que la cebolla alcance una baja temperatura que ralentizará la reacción que da lugar a esos gases.
  3. Colocar una vela al lado. Si lo haces mientras cortas la cebolla, la llama absorberá la mayoría de los gases que desprende. Aunque a veces este truco no es lo suficientemente efectivo.
  4. Cuchillo de filo fino bien afilado. De esta manera el corte será mucho más limpio y se romperán menos número de células. En este sentido, el peor cuchillo que podemos usar para este fin es el de sierra, ya que por contraposición, se romperán muchas más células y favorecerá la expansión del gas de azufre.
  5. Encender la campana extractora. Ayudará a absorber los gases, aunque no podremos evitar que algo llegue hasta nuestros ojos.
  6. Mojar con agua la hoja del cuchillo antes del corte. Esto también evitará que se desprendan demasiados compuestos sulfurados.

Variedades de la cebolla

La cebolla presenta múltiples variedades y formas tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Éstas son las más conocidas y comercializadas en nuestro país:

Cebollas estofadas

Hay muchas maneras de comer esta sabrosa hortaliza: en guisos, cruda, rellena, asada, caramelizada…pero hay una receta muy típica en Navarra y probablemente una de las más deliciosas: las cebollas estofadas. Y como ocurre en todos los platos, no hay una sola receta para elaborarlas, ¡sino mil! Nosotros te proponemos dos muy sencillas con las que podrás cocinar y saborear este exquisito plato.

Cebollas estofadas con Chardonnay

Ingredientes:
Cebollas tiernas de Navarra
Sal
1 vaso de vino chardonnay
Aceite de oliva Vigen Extra

Elaboración:

Eliminar el tallo y las capas externas de las cebollas y lavarlas bien.
Poner a calentar en una satén con aceite de oliva.
Cuando el aceite y las cebollas estén calientes, añadir el vino y dejar a fuego medio durante media hora.
Emplatar con el jugo y sazonar al gusto.

Cebollas estofadas con mantequilla

Ingredientes:
Cebollas tiernas de Navarra
Una cucharada de mantequilla
Sal

Elaboración:

Eliminar el tallo y las capas externas de las cebollas y lavarlas bien.
Poner las cebollas en un cazo con agua hirviendo y sal y dejar que se escalden durante un par de minutos.
Separar las cebollas del caldo y reservar.

Derretir la mantequilla en una sartén y colocar en ella las cebollas escurridas. Darles vueltas con cuidado para que se doren por todos los lados.

Una vez las cebollas empiecen a dorarse, añadir un poco del caldo del que se ha reservado y dejar que se reduzca con la sartén tapada. Repetir este proceso varias veces hasta que las cebollas estén hechas.
Emplatar las cebollas con el jugo.