Puerro

Da a los platos un sabor exquisito, pero además es un alimento muy nutritivo gracias a las vitaminas, minerales y aceites esenciales que nos aporta. El puerro es una hortaliza consumida desde la antigüedad por sus efectos medicinales. Actualmente en España las principales provincias donde el cultivo del puerro está más extendido son en Navarra, La Rioja y Pais Vasco. En Navarra es muy habitual su cultivo en huertos particulares y campos repartidos en regadíos de la Ribera, donde la producción se destina principalmente al consumo en fresco e industrias congeladoras y conserveras.

Origen del puerro

A pesar de que se han encontrado evidencias de su uso gastronómico durante la antigüedad, no se conoce ninguna variedad silvestre que pueda determinar su origen. Existen indicios de que podría ser originaria de Mesopotamia, Turquía o Egipto, donde se consumía hacía el 3000 o 4000 a.C, pero parece que fueron los romanos quienes extendieron su consumo por la Península. Durante la Edad Media, su consumo contribuyó a paliar el hambre, extendiendo su cultivo por todo Europa y desde allí al resto del mundo. Actualmente, el país con mayor producción y consumo de puerros en Europa es Francia.

Cultivo del puerro

El puerro es una planta perteneciente a las liliáceas como la cebolla o el ajo. De fácil cultivo y mantenimiento, se pueden recolectar durante todo el año. En España su mejor momento de recolección y consumo abarca desde septiembre hasta mayo, aunque es posible encontrarla en el mercado durante todo el año.

Cómo elegirlo

Antes de ir al mercado, debemos tener en cuenta algunas consideraciones para elegir los puerros que vamos a comprar. Lo primero debemos fijarnos en que el tallo sea blanco, flexible y consistente, mientras que las hojas han de ser planas y presentar un color verde oscuro. Si el puerro presenta hojas amarillentas, secas, lacias o descoloridas o  el tallo hinchado será indicativo de que no están en condiciones para su óptimo consumo.  Los puerros se mantienen en buenas condiciones hasta dos semanas en el frigorífico y una vez cocinados deben consumirse en un periodo máximo de dos días porque podrían resultar indigestos. Si los congelamos pueden aguantar hasta tres meses en el congelador. En este caso, se recomienda cocinarlos directamente sin descongelar para evitar que pierdan textura o sabor.

Cómo limpiar el puerro

La técnica para la limpieza de esta verdura es muy sencilla:

  1. Lo primero de todo cortaremos la parte inferior del tallo donde están las raíces de la planta, y la parte superior de tono más verdoso. 
  2. Retiraremos con la mano las primeras capas del puerro, unas dos o tres hojas bastará, eliminando las que estén más estropeadas hasta que el color sea uniforme. 
  3. Realizaremos unos cortes o incisiones en la parte superior en forma de cruz quedando varias puntas abiertas en dicha parte del tallo. 
  4. Lo lavamos con abundante agua fría separando bien las hojas para eliminar cualquier resto de tierra que pudiera quedar.

Propiedades y beneficios del puerro

El puerro es un alimento que por su alto contenido en nutrientes, debe formar parte de nuestra dieta de manera regular, sobre todo durante su temporada natural:

  • Tienen un alto contenido en fibra lo que favorece nuestro tránsito intestinal y nos ayuda a saciar nuestro organismo. 
  • Son ricos en vitamina B9 y folatos lo que lo convierte en un alimento perfecto para embarazadas y niños en edad de crecimiento.
  • Nos proporcionan calcio, que combinado con otros alimentos, nos ayuda a mantener saludable nuestra estructura ósea y prevenir problemas como la osteoporosis
  • El principio activo de esta verdura es la aliína, que se encarga de reducir los niveles de colesterol malo y los triglicéridos, regulando también la presión arterial y mejorando el sistema circulatorio.
  • Aportan vitamina A y E, así como vitaminas del grupo B, favoreciendo el sistema nervioso e inmunitario.
  • Es un excelente diurético. Rico en potasio y bajo en sodio, lo que estimula la eliminación de líquidos del organismo.
  • Contienen compuestos azufrados, que favorecen la circulación y nos ayuda a resistir infecciones o prevenir el cáncer.
  • El aceite esencial del puerro actúa abriendo las vías respiratorias, ayudándonos a prevenir catarros y procesos que dificulten la respiración.
  • Al ser rico en componentes sulfurosos actúa como antibiótico y antibacteriano natural, similar a las propiedades del ajo.
  • Contiene potasio, que es un mineral esencial para la función nerviosa y la producción de energía.

Recetas con puerro

El puerro se puede cocinar de mil maneras, ya sea como parte de los ingredientes en la elaboración de un plato o simplemente cocido con un poco de sal, aceite y vinagre. Sea cual sea la forma en la que lo vamos a comer, resulta un alimento muy agradable al paladar y de fácil digestión.

La crema de puerros es un clásico con el que siempre acertarás. Un plato suave y ligero, perfecto para tomar en cualquier ocasión. Para esta receta vamos a necesitar: 

  • Un manojo de puerros
  • 400 gr. de patatas
  • 200 gr. de zanahoria
  • Una cebolleta
  • Dos dientes de ajo

Empezamos cortando la cebolleta en daditos y pochamos en una cazuela. Una vez haya empezado a pochar, incorporamos las patatas en trozos y la zanahoria en rodajas. Dejamos rehogar y cubrimos con agua. Una vez el agua empiece a bullir, incorporamos los puerros con una pizca de sal y dejamos cocer durante media hora. Doramos los ajos en una sartén los añadimos a la cazuela una vez la patata y el puerro estén blandos. Tapamos y dejamos reposar durante unos minutos. Pasamos por el pasapurés hasta conseguir una crema fina. Rectificamos el punto de sal y servimos caliente.

Otra receta muy tradicional con este vegetal como unos de los principales ingredientes es la porrusalda. Un plato sabroso y muy nutritivo. Para su preparación necesitaremos: 

  • Un manojo de puerros
  • Dos patatas 
  • Una cebolla
  • Dos zanahorias

Cortaremos los puerros incluyendo parte del tallo verde para la elaboración del plato. Picamos las verduras en rodajas y la cebolla en dados. En una cazuela sofreímos la cebolla a fuego medio durante 5 minutos. Agregamos los puerros con una pizca de sal y rehogamos durante 5 minutos. Echamos la patata y la zanahoria, mezclamos y rehogamos durante 3 minutos. Añadimos un litro de agua y dejamos cocinando a fuego medio durante 25 minutos. Cuando los ingredientes estén en su punto de cocción ya está listo. Un plato apetitoso y reconfortante, sobre todo en días fríos.

Y por último, una opción con la que podrás sorprender a tus comensales es una ensalada de puerros, queso de cabra y vinagreta de verduras. Una receta muy fresquita que no requiere demasiada preparación. Para su elaboración necesitamos:

  • Un manojo de puerros pequeños
  • 200 gr. de queso de cabra
  • Un tomate
  • Medio pimiento verde
  • Medio primigenio rojo
  • Media cebolla 
  • Unas aceitunas negras
  • Lechugas variadas

Para hacer la vinagreta de verduras, comenzamos cortando los pimientos, el tomate y la cebolla en daditos. Lo agregamos todo en un bol y lo aliñamos con aceite de oliva, vinagre de Jerez y sal. Lo dejamos reposando en la nevera durante una hora.

A continuación salteamos los puerros hasta que queden tiernos y dorados. Colocamos los puerros en una bandeja junto con el queso de cabra cortado en láminas, una hojas de lechugas variadas y las aceitunas negras en rodajas. Añadimos la vinagreta de las verduras y servimos. ¡Pruébala en casa, se chuparán los dedos!