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A pesar de que se han encontrado evidencias de su uso gastronómico en la antigüedad, no se conoce ninguna variedad silvestre que pueda determinar su origen. Existen indicios de que podría ser originaria de Mesopotamia, Turquía o Egipto, donde se consumía hacía el 3000 o 4000 a.C, pero parece que fueron los romanos quienes extendieron su consumo por la Península. En la Edad Media, su consumo contribuyó a paliar el hambre, extendiendo su cultivo por todo Europa y desde allí al resto del mundo. Actualmente, el país con mayor producción y consumo de puerros en Europa es Francia.

Cultivo del puerro

El puerro pertenece a la familia de las liliáceas como la cebolla o el ajo. De fácil cultivo y mantenimiento, se pueden recolectar todo el año. En España su mejor momento de recolección y consumo abarca desde septiembre hasta mayo, aunque es posible encontrarla en el mercado todo el año.

Cómo elegirlo

Antes de ir al mercado, debemos tener en cuenta algunas consideraciones para elegir los puerros que vamos a comprar. Lo primero debemos fijarnos en que el tallo sea blanco, flexible y consistente, mientras que las hojas han de ser planas y presentar un color verde oscuro. Si el puerro presenta hojas amarillentas, secas, lacias o descoloridas o  el tallo hinchado será indicativo de que no están en condiciones para su óptimo consumo.  Los puerros se mantienen en buenas condiciones hasta dos semanas en el frigorífico y si están cocinados deben consumirse en un periodo máximo de dos días porque podrían resultar indigestos. Si los congelamos pueden aguantar hasta tres meses en el congelador. En este caso, se recomienda cocinarlos directamente sin descongelar para evitar que pierdan textura o sabor.

Cómo limpiar el puerro

La técnica para la limpieza de esta verdura es muy sencilla:

  1. Lo primero de todo cortaremos la parte inferior del tallo donde están las raíces de la planta, y la parte superior de tono más verdoso. 
  2. Retiraremos con la mano las primeras capas, unas dos o tres hojas bastará, eliminando las que estén más estropeadas hasta que el color sea uniforme. 
  3. Realizaremos unos cortes o incisiones en la parte superior en forma de cruz quedando varias puntas abiertas. 
  4. Lo lavamos con abundante agua fría separando bien las hojas para eliminar cualquier resto de tierra que pudiera quedar.

Propiedades y beneficios del puerro

El puerro es un alimento que por su alto contenido en nutrientes, debe formar parte de nuestra dieta de manera regular, sobre todo durante su temporada natural:

Recetas con puerro

El puerro se puede cocinar de mil maneras, ya sea como parte de los ingredientes en la elaboración de un plato o simplemente cocido con un poco de sal, aceite y vinagre. Sea cual sea la forma en la que lo vamos a comer, resulta un alimento muy agradable al paladar y de fácil digestión.

Crema de puerros

La crema de puerros es un clásico con el que siempre acertarás. Un plato suave y ligero, perfecto para tomar en cualquier ocasión. Para esta receta vamos a necesitar: 

Empezamos cortando la cebolleta en daditos y pochamos en una cazuela. Cuando haya empezado a pochar, incorporamos las patatas en trozos y la zanahoria en rodajas. Dejamos rehogar y cubrimos con agua y esperamos a que hierva. Incorporamos los puerros y sal, y dejamos cocer media hora. Doramos los ajos en la sartén, los añadimos a la cazuela cuando la patata y el puerro estén blandos. Tapamos y dejamos reposar unos minutos. Pasamos por el pasapurés hasta conseguir una crema fina. Rectificamos el punto de sal y servimos caliente.

Porrusalda

Otra receta muy tradicional con este vegetal como unos de los principales ingredientes es la porrusalda. Un plato sabroso y muy nutritivo. Para su preparación necesitaremos: 

Cortaremos los puerros incluyendo algo de tallo verde para la elaboración de este plato. Picamos las verduras en rodajas y la cebolla en dados. En una cazuela sofreímos la cebolla a fuego medio durante 5 minutos. Agregamos los puerros, sal, y rehogamos 5 minutos. Echamos la patata y la zanahoria, mezclamos y rehogamos 3 minutos. Añadimos un litro de agua y dejamos cocinando a fuego medio durante 25 minutos. Cuando los ingredientes estén en su punto de cocción ya está listo. Un plato apetitoso y reconfortante, sobre todo en días fríos.

Ensalada de puerros

Y por último, y como opción para sorprender a tus comensales es preparar una ensalada de puerros, queso de cabra y vinagreta de verduras. Esta receta es muy fresquita y no requiere demasiada preparación. Para su elaboración necesitamos:

Para hacer la vinagreta de verduras, comenzamos cortando los pimientos, el tomate y la cebolla en daditos. Lo agregamos todo en un bol y lo aliñamos con aceite de oliva, vinagre de Jerez y sal. Lo dejamos reposando en la nevera más o menos una hora.

A continuación salteamos los puerros hasta que queden tiernos y dorados. Colocamos los puerros en una bandeja junto con el queso de cabra cortado en láminas, algunas hojas de lechugas variadas y las aceitunas negras en rodajas. Añadimos la vinagreta de las verduras y servimos. ¡Pruébala en casa, se chuparán los dedos!